
Ir sola por la carretera, mientas las gotas de lluvia impactan contra el parabrisas, me relaja.
Es una día de fiesta, y son las 9:30 de la mañana. La carretera aun no se ha despertado, y junto con la débil lluvia, viene una ráfaga pequeña de viento, pero esta vez, aire mas bien caliente.
La débil lluvia queda interrumpida por un tímido rayo de sol que intenta atravesar las nubes, sin dejar rastro.Pero le es imposible. El agua capta rápido la señal, y pronto se despierta un gran arco iris entre montañas, y sonrió, porque casi paso por debajo con el coche. Y casi nadie lo ha visto. Se me ha antojado especial, como un regalo de energía, solo para mi. Después, el inconfundible traqueteo del tren que pasaba por la vía cercana, me ha despertado de la nulidad mental en la que me encontraba, escuchando con ahínco una canción que sonaba en Radio 3.
Y mi mente se despierta, con la suave brisa refrescada por la lluvia.
Y tu llegas a mi mente.
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